El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, lanzó el plan contra el cambio climático con mayor ambición durante su gestión.

Todo empezó cuando el domingo, la Casa Blanca publicó un video anunciando que el documento sería “el paso más importante que EE.UU haya dado en la lucha contra el cambio climático”.

Las medidas fueron firmadas en la casa blanca por el directora de la Agencia de Protección del Medioambiente (EPA), Gina McCarthy. El objetivo incluye la reducción de las emisiones de las plantas energéticas en un 32% para el 2030, con respecto a los niveles generados en 2005, el punto más alto de emisión de carbono en EE.UU.

Al bajar las emisiones de carbón, también disminuirá la contaminación por partículas, que ocasiona miles de enfermedades respiratorias en los ciudadanos al año. El plan ayudará a mantener el smog en niveles bajos, un resultado que grupos de salud pública como la Asociación Americana del Pulmón elogian.

Energía Limpia

El plan de energía limpia es el componente más importante en el Plan de Acción por el Clima de Obama. Las emisiones de las plantas eléctricas ya han disminuido en un 15% entre el 2005 y el 2013, es decir que está a medio camino de la meta.

A diferencia de la propuesta publicada el año pasado, los estados deberán presentar sus planes para cumplir el objetivo hasta el año 2018 y tendrán dos años más para comenzar a cumplir con los requisitos de reducción.

La publicación también apoya directamente el uso de energía eólica y solar. Según The Guardian, esto ocasionó que la industria del gas natural enfureciera, pues todavía es considerado como un buen sustituto del carbón.

Si la demanda de electricidad sube inesperadamente, los recortes de emisiones generados por el carbón no serán tan exigentes, por lo que el recorte propuesto de CO2 solo es una estimación, no una garantía.

La oposición cuestionó las consecuencias que tendrá el plan en las personas que no pueden acceder a medios de electricidad alternativos. El senador de Florida, Marco Rubio, señaló que de la factura subirá de manera «catastrófica” para los menos ricos, mientras que el exgobernador de Florida, Jeb Bush, dijo que el plan es “irresponsable” y que dejará a personas sin trabajo.

El líder de la mayoría republicana en Kentucky, el senador Mitch McConnell, inició una campaña preventiva para pedir a los gobernadores que no apoyan el plan de Obama que se nieguen a cumplirlo. Alrededor de 25 estados (entre los que se encuentran Wet Virginia o Wyoming, que dependen de la minería del carbón), interpondrán una demanda contra el proyecto y podría terminar ante el Tribunal Supremo.

Por otro lado, los candidatos demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders elogiaron el plan de energía limpia y mostraron interés por las próximas acciones de la EPA para afirmar el compromiso de la lucha contra el cambio climático.

Lee el plan aquí.

Con información de The Guardian, Grist.com y El País.

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